De pronto todo parece tan injusto que buscas a culpables invisibles que paguen tu rumbo torcido.
Reclamas a Dios tu duro destino, incluso hasta tus padres pagan con creces por las tonterias que haces.
Ayer: ¡Oh dulce nombre, Libertad! (o Nome dulce libertaris)…Marco Tulio Cicerón (106-43 AC ) Escritor político y orador romano. Obra: Filípicas.