Un anciano tenía una finca con un lago. Después de algún tiempo, decide ir a ver si estaba todo en orden. Cogió un cesto para aprovechar el paseo y traer unas frutas por el camino.
Podremos ser unos excelentes comunicadores, es decir de aquí para allá, pero no todos captaran la idea -de allá para acá- y en esos casos lo mas indicado es hablarles en el idioma que ellos solamente entienden: